jueves, 29 de mayo de 2014

Habas tiernas con chorizo criollo

Hace unos meses, preparando una comida entre amigos, me avisaron con urgencia. ¡Hay que pensar en algo más para comer, tenemos más bocas para alimentar y es urgente!
Fui a la cocina... miré lo que había y lo tuve claro. Sobraban chorizos y me fijé en un par de frascos de habas en conserva, que tenían en la alacena. ¡Eureka! 
¡Esto tiene que estar bueno! Pensé.
¡Y si que fue un éxito!


Ingredientes: 

Habas tiernas
Chorizo criollo
Cebolla
Ajo
Sal y aceite de oliva


Aunque en esta ocasión, os traigo unas habas tiernas recién cogidas de la mata, las que podéis encontrar en conserva en vuestro supermercado son, con toda seguridad, tan deliciosas como estas...

¡No vamos a tardar nada!

Primero desgranamos las habas y las pasamos un instante bajo el grifo del agua. Escurrimos.
En una sartén o cazuela, calentamos con un chorro de aceite, para sofreír un poco las habas. Al ser tiernas, no hace falta cocerlas, si utilizáis habas en conserva, tampoco. Sólo sería necesario, en el caso que fueran de grano gordo o que utilizarais también la piel. Como en una anterior receta. Salteado de habas tiernas

Al tiempo, pelamos y cortamos muy fino tanto el ajo como la cebolla. Pochamos junto con las habas, añadiendo un poco de sal.
Antes que quede todo dorado, añadimos la carne del chorizo criollo (sin piel) en la misma sartén o aparte. Intentamos mientras fríe, desmenuzar con un utensilio de madera, toda la carne para que no quede nada crudo.


Cuando esté listo el chorizo, apartamos del fuego y servimos.
Notaremos el punto picante del chorizo criollo. 

Una deliciosa manera de combinar sabores.

jueves, 15 de mayo de 2014

Tarta de plátano

Parece que llega por fin el calor y con el, tenemos que cuidar con mas premura de nuestros alimentos, dejarlos fuera de nuestro mejor aliado, el frigorífico, es limitar mucho su estado. Pero hay algunos casos, en los que no es posible utilizar el frío para su conservación. Los plátanos son el mejor ejemplo. No porque se pongan malos, sino que estéticamente, toman un aspecto feo a la vista. El consumo rápido de esta fruta es lo mas recomendable. Por eso hoy os voy a proponer esta receta, para esos días que tenemos plátanos que están o van a estar, algo "pochos"


Ingredientes:

5 plátanos maduros
Masa de hojaldre
3 huevos
100 g de azúcar
2 cucharaditas de azúcar avainillado
2 cucharaditas de canela
15 g de maizena
200 ml de nata (18% M.G.)
Mantequilla o margarina
Nata montada
Mermelada de melocotón
Harina

Vamos a hornear primero un poco la base de nuestra tarta.

En un molde de unos 22 cm de diámetro untado de mantequilla o margarina, extendemos la masa de hojaldre. La acomodamos correctamente en el fondo del molde, para evitar que quede aire, también podemos pinchar con un tenedor para que quede perfecto.
Cubrimos con papel de horno y rellenamos con unos garbanzos para que sirvan de sobrepeso. De esta manera el hojaldre no creará burbujas. Introducimos en el horno caliente, durante unos minutos hasta conseguir que dore.

Mientras tanto y sin perder nada de tiempo...En un bol o vaso de batidora, vamos poniendo los demás ingredientes.
Cogemos tres de los cinco plátanos elegidos, estos pueden ser los más maduros, los demás se apartaran para adornar nuestra tarta. Añadimos también  los huevos, el azúcar, la canela, la nata y la maizena. Batimos todo bien hasta conseguir una crema uniforme.

Sacamos el molde del horno y retirado el papel y los garbanzos (que podemos utilizar en otra ocasión) vertemos la crema en el. Horneamos a 170º C durante unos 30 minutos.

Pasados 20 minutos adornamos con los otros dos plátanos cortados. Dejamos que termine el horneado.


Enfriamos y cubrimos ligeramente con mermelada de melocotón. Adornamos con la nata montada.
Comprobaréis que os quedará una tarta deliciosa con un suave sabor a plátano y un toque de canela, que la hará muy especial.

Una sencilla manera de utilizar fruta, que no llegaríais a probar.

martes, 15 de abril de 2014

Garbanzos con voladores y langostinos

Hoy os propongo una receta distinta.

Estamos en fechas muy típicas para esta clase de platos, aunque quería traeros algo así hace tiempo. Es una receta muy sencilla, pero que se sale un poco de lo habitual, y eso me encanta.
Lo que más me gusta, es utilizar ingredientes distintos a los habituales y en este caso, utilizaremos Voladores. Especie de calamar algo más duro al paladar, pero con un sabor tan intenso, que es ideal para esta clase de platos.



Ingredientes para 4 personas:

400 g de garbanzos
2 voladores grandes
250 g de langostinos
1 cebolla 
1 tomate 
1 pimiento
Pimentón dulce
Ajo
Sal y aceite de oliva

La noche anterior, hemos dejado nuestros garbanzos a remojo para tenerlos listos para comenzar la receta, siempre con agua que les cubra totalmente y un poco de sal. 
Remojados los garbanzos, vamos a cocerlos unos 20 minutos en olla a presión. Si notáis que quedan un poco duros, no hay problema, volveremos a guisarlos un poco más. Cuando se les zarandea tanto, es mejor introducirlos al cocer, en una red de hilo. Quedarán perfectos. Reservamos.

Limpiamos los voladores, los cortamos en trozos y los cocemos durante 25 minutos a fuego medio. Notareis como empiezan a desprender un delicioso aroma y colorear el agua.


Mientras cuecen, en una sartén con aceite caliente, sofreímos la cebolla, el tomate y el pimiento que hemos picado menudito con antelación. Añadimos un par de dientes de ajo picado,  un poco de sal y media cucharadita de pimentón. Cuando esté todo bien hecho, añadimos los langostinos pelados para que empiecen a mezclarse los sabores.

Listos los voladores, en la misma cazuela, añadimos los garbanzos escurridos y el sofrito preparado. Cocemos entre 10 y 15 minutos más, a fuego medio. Rectificamos de sal. Retiramos o añadimos caldo si hiciera falta.

Terminada la cocción, emplatamos.

miércoles, 9 de abril de 2014

Pulpo al pimentón

Hace unos días, hablando con un amigo, surgió el tema de la cocción del marisco en general y sobre todo cuando lo que vamos a preparar, es un estupendo "Pulpo"
Tema tabú para muchos en la cocina, precaución o simplemente comodidad, cocer el marisco en casa, es una parte de la cocina que mucha gente no quiere ni tocar, pero tiene sus ventajas, controlamos el punto exacto de cocción y sobre todo, conocemos su frescura. 
Hoy quiero enseñaros, que es mucho menos complicado de lo que parece. Os cuento como lo hago.


Ingredientes:

1 pulpo grande (entre 2 kg y 2,5 kg)
1 cebolla
Patatas
Pimentón dulce de la Vera
Sal gorda y aceite de oliva

Un dato importante a tener en cuenta, es el tamaño del pulpo. Aunque parezca exagerado, no lo es. Contando la merma de la pieza al cocer, no hay nada mejor a la hora de presentar un plato y llevarlo a la boca, es un buen corte, y esto sólo se logra con un pulpo así.

Para empezar la cocción, necesitamos una cazuela lo suficientemente grande para tal pieza. El pulpo tiene que cocer en abundante agua.
Llenamos casi tres cuartos de la cazuela de agua. Introducimos la cebolla pelada entera y calentamos hasta que cueza. No añadimos sal, la incorporaremos cuando presentemos el plato. 

Cuando tengamos cociendo el agua, y aquí viene mi pequeño truco, introducimos tres veces el pulpo en el agua cociendo. Con ello queremos que la carne rompa todos sus nervios y ablande. Notareis con cada paso, como el pulpo se encoge.

Con unas pinzas, intentamos sumergir el pulpo por completo una vez. Lo sacamos. Seguidamente una segunda vez. Lo volvemos a sacar y rápidamente otra tercera. Nuevamente fuera, introducimos definitivamente la pieza para que cueza. La cocción será de 1 h aproximadamente a fuego medio, para este peso. 
No tenemos problema con el punto exacto, unos minutos antes, cortamos de una pata y probamos. El pulpo debe estar al dente. Es mejor algo duro que blando, siempre tendremos tiempo que cueza un poco más.

Unos minutos antes de la finalización de la cocción, pelamos las patatas, una por comensal y las metemos en la cazuela. Así cogerán un delicioso sabor.


Cocido el pulpo y las patatas en su punto, cortamos en caliente con unas tijeras y presentamos en el plato. Salamos y espolvoreamos con pimentón. Rematamos con un buen chorro de aceite de oliva.

Existen muchos trucos para cocer un buen pulpo. Desde congelarlo...hasta pegarle de palos, pobre. Seguro que son muy fiables y queda un plato estupendo. Hoy os he contado el mio, pero lo más importante, es que probéis a prepararlo, seguro que poco a poco, encontráis el punto y os quedará delicioso.

domingo, 23 de marzo de 2014

Solomillo de cerdo al Brandy

No es la primera vez, que os he hablado, de lo mucho que me gusta incorporar, a mis platos, un toque de licor. No solamente los vinos olorosos, sino cualquiera de las bebidas espirituosas, además de ablandar la carne, dan un toque diferente y muy agradable.
Hoy voy a preparar, un sencillo plato con solomillo de cerdo. Podéis encontrarlo muy fácilmente en cualquier supermercado a buen precio y bien preparado.


Ingredientes para 4 personas:

2 Solomillos de cerdo (650 g cada uno aprox.)
1 tomate
1 pimiento verde
1 zanahoria
1 puerro
Ajo
1/2 vaso de brandy
Pimienta negra molida
Azúcar
Sal y aceite de oliva


Como primer paso, vamos a calentar el aceite en una olla exprés o en una cazuela. Salpimentamos las piezas de solomillo. Antes se marcar un poco los solomillos, vamos a cubrir la carne, con un poco de azúcar para que tome un color dorado. Pasamos por todos los lados la carne. Retiramos y reservamos.

Ahora sofreiremos un poco toda la verdura cortada fina y unos dientes de ajo en láminas. Siempre en la misma cazuela donde vamos a hervir los solomillos. Ponemos otro poco de sal.
Añadimos el 1/2 vaso de brandy a la verdura e introducimos la carne. Cubrimos de agua y cerramos la olla exprés. Cocemos a fuego medio unos 30 minutos.


Terminada la cocción, retiramos las piezas de carne para dejar que enfríen y pasamos tanto la verdura como el caldo por un pasapurés o con la batidora. Si tenemos mucho caldo, retiramos un poco, luego podemos añadirlo si lo necesitamos.

Cuando tengamos algo templados los solomillos, los cortamos en finas capas. Siempre será mucho más agradable.
Presentamos y acompañamos con esa deliciosa salsa. Adornamos con un poco de puerro dorado.

Un sencillo plato con un delicioso toque...espirituoso.