martes, 29 de enero de 2013

Sopa de verduras con mollejas

¡Madre mía! Me parece increíble, que con lo sopero que soy, aún no haya preparado una receta de sopa. No tengo perdón. Pero nunca es tarde, si la sopa es buena...
Mirando la predicción meteorológica para hoy. Mucho frío, mucho frío, mucho frío...creo que es la mejor medicina que se me ocurre. ¡Dejaros de pastillas y jarabes! esto además, quita el hambre.
¡Atención a la medicina del día!


Ingredientes para unos cuantos:

500 gr de mollejas de pollo
1 pechuga de pollo
1 punta de jamón
1 mazorca de maíz
1 nabo
2 puerros 
1 patata
2 zanahorias
1 yuca
1 rama de apio
1 ramita de cilantro
1 trozo de calabaza
Sal

Pelamos todo bien y limpiamos bajo el grifo. Cortamos en dados pequeños para que sea más fácil la cocción. Cortamos también la mazorca de maíz  en varios trozos, para que suelte más sustancia y sea más fácil la presentación en cada plato.

Atención, un consejo: Tenemos que tener cuidado con las mollejas, aunque vengan limpias, hay que revisarlas, siempre queda algún resto que puede estropear la sopa.

Cuando tengamos todo listo. Introducimos todo en la olla exprés,  cubrimos de agua, añadimos sal y cerramos la olla. Tendremos cociendo todo durante unos 40 minutos. El maíz es duro y tiene que ablandar.

Pasado el tiempo, presentamos en el plato con un poco de cada cosa...pollo, jamón, maíz, etc.

Seguro que esta medicina...os sabrá mejor.

sábado, 26 de enero de 2013

Huevos rellenos templados

Esta es la versión 2.0 de los tradicionales huevos rellenos con mayonesa. Es la modificación, del plato de verano, al plato de invierno. Una variación caliente, para los incondicionales de este plato.
Es igual de sencillo y seguro que gusta a todos, como entrante o para un plato único.


Ingredientes para 4 personas o más:

12 huevos 
250g de atún en aceite
1 Cebolla
Queso rallado
Tomate frito
Maicena 
Leche
Sal y aceite de oliva

Como primer paso, cocemos los huevos, unos diez minutos.
Cuando estén listos, dejamos enfriar y los pelamos con cuidado para no romperlos. Cortamos con un cuchillo, las puntas de los huevos para que nos queden en pié. Con ello evitaremos que se  salga el relleno y conseguiremos una mejor presentación del plato.
Por la parte más ancha, los cortamos de nuevo, para sacarles la yemas. Reservamos las yemas.
En una sartén con aceite caliente, sofreímos la cebolla cortada en juliana. Antes que se dore, la quitamos del fuego.
En un bol, mezclamos todo. El atún, las yemas, el tomate frito y la cebolla rehogada. Con un tenedor trituramos todo bien y comenzamos a rellenar los huevos, colocándolos en la bandeja para gratinar.


Cuando tengamos todos los huevos rellenos, preparamos un poco de bechamel, para cubrirlos. Podemos completar poniendo  queso rayado por encima de la bechamel.
Introducimos la bandeja en el horno o microondas, y gratinamos hasta que los huevos estén listo. Esto puede variar según cada elección. Pero siempre rondará los 10 minutos. Vigilar el gratinado.


Teniéndolos todos doraditos, los presentamos en el plato. 
Espero que esta versión "en caliente" os guste.

¡A la mesa!

miércoles, 23 de enero de 2013

Ternera con alcachofas y boletus

Hoy os traigo, el clásico plato de la abuela. De los que prepara... ¡a ver si te pones fuerte! ¡que estas escuchimizao!
Además, me va a servir, para contaros un pequeño truco, que hará, que vuestros platos, sean diferentes a los que hacíais antes.
Venga, empecemos.


Ingredientes para 4 personas:

1 kg de ternera troceado (morcillo, babilla, etc)
1 cebolla
2 zanahorias
1 lata de alcachofas
1 lata de guisantes
1 Cajita de boletus desecados
Un vaso de vino blanco
Sal, pimienta molida y aceite de oliva

Aunque no tengamos ni alcachofas ni guisantes frescos, que hubiera estado mucho mejor. No importa. Las verduras en lata, son más rápidas de cocinar, y están  riquísimas.

Atención: Como primer paso y aquí es donde está el truco o consejo, debemos hidratar los boletus desecados, que podemos comprar, en cualquier supermercado, digo boletus u otro hongo o seta. Ponemos los boletus desecados en un recipiente con agua, cuanto más tiempo, mejor. Pero si no nos acordamos o no tenemos tanto tiempo, podemos adelantar el proceso con agua caliente.



Cuando los tengamos hidratados, sacamos los boletus y los reservamos. Pero no tiraremos el agua resultante. Ese líquido elemento, tiene toda la sustancia y el sabor. Nos va a servir, para cualquier otro plato. En mi caso, lo guardo en pequeñas bolsitas con cierre hermético y las meto al congelador para usarlas cuando quiero. Como si fueran "pastillas de caldo" de boletus. Son muy practicas. Probarlo.

Continuemos con el plato. 
Salpimentamos la carne y la sofreímos en la olla exprés con el aceite caliente. Cuando esté empezando a coger color, incluimos la cebolla picada y la zanahoria. Ponemos otro poquito de sal para que sude la cebolla. Cuando esté todo bien rehogado, cubrimos de agua la carne, añadimos las alcachofas, los guisantes, el vino y los boletus o el caldo guardado. Rectificamos de sal y cerramos la olla exprés. Con 30 minutos a fuego medio, será suficiente. En una cazuela normal, podemos irnos a unos 90 minutos.

Mientras, podemos freir, para acompañar el plato, unos dados de patatas. 

Terminada la coción y después de abrir la olla, presentamos y acompañamos con las patatas. 

Quedará muy rico...

Espero os resulte interesante el consejo.

domingo, 20 de enero de 2013

Cannelloni spinaci

¡Menudo bloger internacional me estoy volviendo! Creo que se ve claramente en el nombre, ¿no?.
Pues sí, hoy vamos a preparar unos canelones con espinacas. Pero para darles un toque algo más consistente, vamos a agregarles, un poco de jamón de York. Así todo el mundo en casa se apuntará, a la mesa...o eso creo.


Ingredientes:

Placas de pasta para canelones
Espinacas
Jamón de York en lonchas
Queso semicurado y queso Emmental
Maicena
Leche
Ajos
Sal y aceite de oliva

Para la pasta
Empezamos cociendo la pasta en una cazuela grande, con abundante agua con un poco de sal y un buen chorro de aceite. Según la cantidad de canelones que vamos a realizar, la coceremos en varias tandas para que no se nos peguen las placas.

Cuando esté lista la pasta, al dente. Retiraremos las placas y dejaremos que enfríen separadas en un paño húmedo.


Para la bechamel
En un vaso, ponemos dos o tres cucharadas soperas de maicena, disolvemos esta, con un poco de la leche fría.

El resto de la leche se calienta en una cazuela hasta hervir. En este punto, bajamos el fuego, añadimos la maicena y un poco de sal. Movemos hasta que espese, retirando la bechamel del fuego. En este caso, conviene hacer una bechamel más ligera, ya que mezclaremos un poco de esta, con las espinacas. Quedará más jugosa la combinación.

Atención: Como os he dicho en alguna receta anterior, la bechamel se puede realizar de muchas formas. De esta manera el resultado es mucho más suave y agradable.


Para las espinacas
Podemos utilizar, espinacas frescas o congeladas. Aunque yo doy un hervor a cualquiera de las dos, antes de hacer nada, la diferencia es que hay que hervir un poco más las frescas. Vosotros decidís.
Despues del hervor, en una sartén con aceite caliente, sofreímos con unos dientes de ajo, las espinacas y el jamón cortado muy fino. Antes que los ajos se doren, añadimos un poco de la bechamel hecha y probamos de sal. Removemos para que mezcle todo bien. 

Preparados con todo, comenzamos a en rollar los canelones. Si queremos más jamón, cortamos unas lonchitas iguales de grandes que las de pasta. No pongamos mucha cantidad en cada uno, luego pueden abrirse.


Cubrimos la bandeja de horno elegida, de margarina para que no se nos pegue la pasta.

Vamos colocando los canelones formados en la bandeja de horno. Terminados todos, los cubrimos con la bechamel. Espolvoreamos los dos quesos rayados.

























Mantenemos en el horno caliente a unos 180º C unos minutos, hasta que empiece a dorarse la bechamel. Si queremos acelerar el proceso, ponemos también la parte de arriba del horno, pero cuidado no se nos queme.

!Listo¡ Un plato saludable de pasta y nada complicado.

jueves, 17 de enero de 2013

Bizcochitos remojaos

Mira que hacia tiempo que no preparaba algo así. Pero como siempre digo que hay que renovarse, para que la cocina no nos parezca aburrida y monótona, en lugar de hacer un bizcocho grande, con los moldes de las magdalenas, vamos a preparar unos bizchochitos y endulzarlos un poco más con un toque original.
Seguro que os gustará la combinación.


Ingredientes:

Para los bizcochitos
1 medida de harina (un vaso)
1/2 medida de azúcar
1/2 medida de aceite de oliva
200 ml de nata para cocinar
3 huevos
Azúcar glacé y cobertura de chocolate

Para las natillas
3 huevos
500 ml de leche
Azúcar
Azúcar avainillado
Maicena
Canela en rama y en polvo
Corteza de naranja o limón

Como en alguna receta anterior os he contado. En un bol grande mezclamos todos los ingredientes. Removemos bien hasta conseguir una crema consistente y homogenea. 

Preparamos los moldes donde vamos a hornear los bizcochos. Untamos los moldes con mantequilla y espolvoreamos con harina toda la superficie para que no se peguen. Si utilizamos moldes de magdalenas de silicona, podemos untar de mantequilla, pero no hace falta.

Con el horno caliente,  los mantendremos durante  unos  20 ó 25 minutos aproximadamente a 170º C

Siempre hay que controlar el horneado. Procurar no abrir  el horno, por que de esta manera perderemos el calor y los bizcochos no subirán lo suficiente.

Cuando estén listos, los retiramos del horno y los dejamos enfriar. Desmoldamos y reservamos. 
Podemos adornar los bizcochitos con azúcar glacé, cobertura de chocolate, etc.

Continuamos con las natillas.
En una cazuela pequeña, calentamos la leche con la corteza de la naranja o el limón y la canela (media rama). Cuando llegue a hervir, retiramos del fuego y dejamos enfriar.

En un bol, ponemos el azúcar (unas 4 cucharadas soperas), una cucharada de maicena, otra de azúcar vainillado y las yemas de los huevos. Mezclamos bien hasta conseguir una masa cremosa y sin grumos. Reservamos.

Retiramos la corteza de la naranja o el limón y la canela. Añadimos la mezcla del bol, removiendo despacio hasta disolver todo bien. Volviendo a calentar al fuego, hasta que vuelva a hervir, sin parar de remover, no se nos quemen las natillas. Las natillas no tienen que espesar mucho, mas bien fluidas, para mejorar la absorción a los bizcochos.

Dejamos enfriar

Presentamos las natillas en el plato con la canela en polvo. Colocamos los bizcochitos encima para que empiecen a mojarse.

Atención: La idea de las natillas, es muy valida para darle un toque original a cualquier bizcocho, o para ablandar al hecho días atrás.

Espero que os resulte útil la idea.