miércoles, 9 de abril de 2014

Pulpo al pimentón

Hace unos días, hablando con un amigo, surgió el tema de la cocción del marisco en general y sobre todo cuando lo que vamos a preparar, es un estupendo "Pulpo"
Tema tabú para muchos en la cocina, precaución o simplemente comodidad, cocer el marisco en casa, es una parte de la cocina que mucha gente no quiere ni tocar, pero tiene sus ventajas, controlamos el punto exacto de cocción y sobre todo, conocemos su frescura. 
Hoy quiero enseñaros, que es mucho menos complicado de lo que parece. Os cuento como lo hago.


Ingredientes:

1 pulpo grande (entre 2 kg y 2,5 kg)
1 cebolla
Patatas
Pimentón dulce de la Vera
Sal gorda y aceite de oliva

Un dato importante a tener en cuenta, es el tamaño del pulpo. Aunque parezca exagerado, no lo es. Contando la merma de la pieza al cocer, no hay nada mejor a la hora de presentar un plato y llevarlo a la boca, es un buen corte, y esto sólo se logra con un pulpo así.

Para empezar la cocción, necesitamos una cazuela lo suficientemente grande para tal pieza. El pulpo tiene que cocer en abundante agua.
Llenamos casi tres cuartos de la cazuela de agua. Introducimos la cebolla pelada entera y calentamos hasta que cueza. No añadimos sal, la incorporaremos cuando presentemos el plato. 

Cuando tengamos cociendo el agua, y aquí viene mi pequeño truco, introducimos tres veces el pulpo en el agua cociendo. Con ello queremos que la carne rompa todos sus nervios y ablande. Notareis con cada paso, como el pulpo se encoge.

Con unas pinzas, intentamos sumergir el pulpo por completo una vez. Lo sacamos. Seguidamente una segunda vez. Lo volvemos a sacar y rápidamente otra tercera. Nuevamente fuera, introducimos definitivamente la pieza para que cueza. La cocción será de 1 h aproximadamente a fuego medio, para este peso. 
No tenemos problema con el punto exacto, unos minutos antes, cortamos de una pata y probamos. El pulpo debe estar al dente. Es mejor algo duro que blando, siempre tendremos tiempo que cueza un poco más.

Unos minutos antes de la finalización de la cocción, pelamos las patatas, una por comensal y las metemos en la cazuela. Así cogerán un delicioso sabor.


Cocido el pulpo y las patatas en su punto, cortamos en caliente con unas tijeras y presentamos en el plato. Salamos y espolvoreamos con pimentón. Rematamos con un buen chorro de aceite de oliva.

Existen muchos trucos para cocer un buen pulpo. Desde congelarlo...hasta pegarle de palos, pobre. Seguro que son muy fiables y queda un plato estupendo. Hoy os he contado el mio, pero lo más importante, es que probéis a prepararlo, seguro que poco a poco, encontráis el punto y os quedará delicioso.

domingo, 23 de marzo de 2014

Solomillo de cerdo al Brandy

No es la primera vez, que os he hablado, de lo mucho que me gusta incorporar, a mis platos, un toque de licor. No solamente los vinos olorosos, sino cualquiera de las bebidas espirituosas, además de ablandar la carne, dan un toque diferente y muy agradable.
Hoy voy a preparar, un sencillo plato con solomillo de cerdo. Podéis encontrarlo muy fácilmente en cualquier supermercado a buen precio y bien preparado.


Ingredientes para 4 personas:

2 Solomillos de cerdo (650 g cada uno aprox.)
1 tomate
1 pimiento verde
1 zanahoria
1 puerro
Ajo
1/2 vaso de brandy
Pimienta negra molida
Azúcar
Sal y aceite de oliva


Como primer paso, vamos a calentar el aceite en una olla exprés o en una cazuela. Salpimentamos las piezas de solomillo. Antes se marcar un poco los solomillos, vamos a cubrir la carne, con un poco de azúcar para que tome un color dorado. Pasamos por todos los lados la carne. Retiramos y reservamos.

Ahora sofreiremos un poco toda la verdura cortada fina y unos dientes de ajo en láminas. Siempre en la misma cazuela donde vamos a hervir los solomillos. Ponemos otro poco de sal.
Añadimos el 1/2 vaso de brandy a la verdura e introducimos la carne. Cubrimos de agua y cerramos la olla exprés. Cocemos a fuego medio unos 30 minutos.


Terminada la cocción, retiramos las piezas de carne para dejar que enfríen y pasamos tanto la verdura como el caldo por un pasapurés o con la batidora. Si tenemos mucho caldo, retiramos un poco, luego podemos añadirlo si lo necesitamos.

Cuando tengamos algo templados los solomillos, los cortamos en finas capas. Siempre será mucho más agradable.
Presentamos y acompañamos con esa deliciosa salsa. Adornamos con un poco de puerro dorado.

Un sencillo plato con un delicioso toque...espirituoso.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Suspiros de puerro y bacon

Uno de los grandes miedos que nos puede surgir en la cocina, es usar ingredientes que no conocemos, o que hemos utilizado poco. Los vemos como cosas difíciles de manejar y muy frágiles. Pero ese miedo, no es para tanto, debemos ir despacio, y recopilar toda la información que podamos, preguntar y ver todo lo que se pueda.
Hoy vamos a preparar un delicioso bocado, con pasta o masa Filo. Una deliciosa envoltura, que hay que tratar tan finamente como es  ella.


Ingredientes para 4 personas:

250 g de pasta filo
100 g de puerro
50 g de bacon
Queso Cheddar rallado
250 ml de leche
2 cucharadas soperas de maicena
Margarina
Sal y aceite de oliva


Antes de empezar, he de deciros, que no vamos a tirar las hojas verdes del puerro, las cortaremos en finas tiras y las utilizaremos para anudar nuestros pequeños suspiritos. 

Para tener preparado nuestro relleno con anterioridad, en una sartén con aceite caliente, sofreímos lentamente el puerro cortado muy fino además del bacon. En un vaso con leche fría, ligaremos la maicena, diluyéndola con una cuchara. Formaremos removiendo lentamente una bechamel en la misma sartén con el puerro y el bacon. Debemos intentar, que quede bastante espesa, agregaremos algo más de maicena si fuera necesario. Nos interesará mucho más a la hora de rellenar nuestros bocados. Probamos de sal y reservamos.

En casi todos los supermercados, tenemos una gran variedad de masas y pastas, tanto frescas como congeladas, perfectas para cualquier uso en la cocina. Intentar preparar pasta filo por nuestra cuenta, es una tarea muy complicada, que no merece la pena. Os aconsejo un sencillo rollo de pasta de unos 250 g, aunque sólo utilizaremos unos 200, siempre es mejor tener algo más, es probable que tengamos alguna rotura. Mantendremos hasta el final, la pasta en la nevera, así se mantendrá más fresca y firme.


¿Preparados para las manualidades?

Cortamos cuadrados de unos 15 cm de lado aproximadamente. Dependerá del tipo de pasta que compréis que os sobre más o menos. Con un poco de margarina o si queréis con un poco de aceite, mojaros las manos y las láminas para una mejor manipulación.

Cada suspiro, se compondrá de dos hojas.

Añadimos una cucharada de nuestro relleno y un poco de queso rallado. Cogemos las puntas, intentando hacer con las dos manos, pequeños saquitos, que cerramos apretando un poco la boca y atando con las tiras de las hojas del puerro, remojadas también con otro poco de margarina o aceite de oliva. Más vale maña que fuerza. Paciencia, sino os sale a la primera, tranquilos, es normal.


Freímos en aceite caliente, preferiblemente en freidora así cubriremos totalmente y el dorado será completo y uniforme. Cuidado con pasarnos con el tiempo, es posible que se rompan si es demasiado.
Retiramos a un plato con papel absorbente.

Presentamos con un poco de ensalada y unos tomates verdes...

Muy apetecibles...seguro.

martes, 18 de febrero de 2014

Arroz con leche

Hay postres que gustan. Hay también postres, que son recibidos como si no hubiera un mañana. Pero hay veces, que el postre, es toda una pasión.
Si, es cierto. Hay apasionados del arroz con leche. Es su postre favorito y preparado de tal manera, que el que preparan para ellos, es el mejor y no existe otro igual.
Hoy vamos a preparar, un delicioso arroz con leche... ¡Tiene que estar riquísimo! En casa tengo a una apasionada, mi mujer. ¿Seguro que estaré a la altura?


Ingredientes para 4 personas:

1 litro de leche*
225 g de arroz
125 de azúcar
1 naranja
1 limón
Canela en rama
Canela en polvo


Antes de nada, he de deciros, que es uno de los postres más sencillos de preparar, ingredientes comunes y fáciles de encontrar. Pero sobre todo, y este es el mayor secreto del arroz con leche. Hay que tener paciencia. Paciencia para que os quede un bocado delicioso.

En una cazuela suficientemente amplia, ponemos el litro de leche, la piel de la naranja y del limón, el azúcar y una ramita de canela. Calentamos a fuego medio-bajo hasta que cueza. Removemos constantemente para que no se nos pegue.

*Aunque los ingredientes, son para 4 personas, siempre es aconsejable, cocer algo más de leche y tenerlo preparado. Es posible que al cocer el arroz, os pida más leche o algún comensal, al servirlo, lo prefiera más suelto.

Añadimos el arroz y comenzamos a remover con una cuchara de madera.


Mantenemos el fuego y seguimos removiendo con cuidado durante 50-60 minutos aproximadamente. Añadiendo leche si hiciera falta.

Probamos para comprobar que está listo. Todo va en gustos.

Servimos en los recipientes y dejamos reposar adornando con el limón y la naranja. Rematamos con un poco de canela en polvo.

Un postre sencillo de preparar, aunque un poco elaborado.

¡Creo que si le gustará!

lunes, 3 de febrero de 2014

Mi marmitako...

Para combatir los días de frío y nieve, no hay como tener el estómago bien caliente y eso es lo que nos va a quedar, después de comernos un buen plato de este manjar que vamos a preparar. Un suculento Marmitako, preparado a mi estilo. No es nada raro, sino con unos cuantos matices, un plato... con estilo.

El marmitako (preparado en la marmita) normalmente se elabora con atún rojo o bonito del norte, pero podemos también utilizar bonito normal, que es más fácil de encontrar. En esta ocasión si tenemos un atún rojo delicioso.


Ingredientes para 4 personas:

350 g de Atún rojo 
200 g de langostinos
750 g de patatas
1 cebolla
1 pimiento rojo (si es grande añadir medio)
Vino blanco
Azafrán
Pimentón
Sal y aceite de oliva

No es que sea muy diferente a los demás marmitakos, pero siempre me gusta añadir un toque propio a los platos. En este caso y como yo lo preparo en casa habitualmente, vamos a poner unas hebras de azafrán para dar un sabor especial a este suculento guiso, y para dar un poco más de color, añadiremos unos langostinos, que además nos servirán, para preparar un estupendo caldo.


Antes de comenzar el plato, habremos preparado un fumet con las cáscaras de los langostinos. No hace falta que cueza mucho tiempo, sabor sobra.

Limpiamos la cebolla y el pimiento. Cortamos en trozos pequeños. Comenzamos a sofreír en una cazuela con aceite caliente. Pelamos las patatas y cortamos también en trozos. Cuando esté bien sofrita la cebolla y el pimiento, incluimos las patatas, el azafrán y un poco de pimentón, no mucho. Ponemos un poco de sal. Removemos. 
Añadimos un buen chorro de vino blanco, para que todo vaya cogiendo sabor. Cubrimos con el caldo que hemos preparado antes. Rectificamos de sal y cocemos hasta que las patatas queden tiernas.

"Mientras tanto, nos podemos servir un culín de ese vino blanco, que si queda en la botella...seguro se estropea"


Un par de minutos antes de cocer las patatas, añadimos el atún y los langostinos... No le hace falta mucho más. Dejamos que se termine.

Rematamos el plato con un poco de perejil picado.

Servimos y disfrutamos de este plato caliente, que seguro nos asienta, pero que muy bien el estómago.